La construcción de nuestros amortiguadores, el material de gran calidad y su acabado preciso garantizan unos costes operativos bajos para una larga vida útil.
Así, por ejemplo, el diámetro de la biela del pistón asciende a 20 mm, lo que garantiza un comportamiento estable también bajo grandes exigencias.
Así, dependiendo del campo de aplicación, le aportan un comportamiento de amortiguación exacto a un pistón asentado de metal sinterizado.
Los aros de pistón utilizados fomentan la compensación de temperatura y reducen las fuerzas de rozamiento.
Con sus 2,5 mm de grosor, el material usado para el tubo de revestimiento es 0,5 mm más grueso que los diseños de otros proveedores. La capa de laca más gruesa también contribuye a la resistencia a la corrosión, que en los amortiguadores de febi se pone a prueba mediante el ensayo con rociado de sal de 500 horas.